Interiorismo

Entrevista a Tile Hunters

Hoy en el blog tenemos la suerte de entrevistar a Tile hunters,

Marta – ¿Cómo empezó vuestra pasión por los suelos hidráulicos?

Tile Hunters – Pues empezó hace unos 5 años dando una vuelta por Barcelona. De repente vimos que dentro un contenedor de obra había multitud de baldosas hidráulicas todas diferentes. Recogimos unos 10 ejemplares diferentes pero todos con una marca en común “Llop – Barcelona”. Unos años más tarde nos dio por limpiar esas piezas, y buscar sobre esa marca. Resultó ser una fábrica especializada en mosaico hidráulico, situada en la calle Ermengarda, en el barrio de Sants. Con esa poca información sacada de unas piezas, empezamos a fijarnos en la cantidad de baldosas hidráulicas que día a día se tiraban, y la de información que se perdía tras ellas. Desde entonces hasta ahora ya hemos reunido unos 500 diseños diferentes.

M – Contadnos un poco sobre vosotros, ¿ya os conocíais?

TH – Al inicio de todo no, pero desde que nos conocimos y nos dimos cuenta que compartimos las mismas ideas, decidimos empezar a recopilar modelos diferentes para documentarlos y empezar un inventario que continúa creciendo día tras día.

Hace un tiempo cuando ambos estábamos estudiando podíamos dedicar más tiempo al rescate de mosaico hidráulico. Actualmente, debido a que ambos estamos trabajando en una asesoría jurídica, nuestro tiempo libre se ha visto reducido. Aunque nos falte tiempo, siempre que podemos rastreamos alguna zona de la ciudad en busca de nuevos hallazgos y diseños.

M – ¿Cómo encontráis las baldosas de suelos hidráulicos abandonadas?

TH – Estamos muy sorprendidos de la repercusión que está teniendo nuestro perfil en las redes. Gracias a Instagram, hemos cautivado a mucho público de todas las edades que se ve atraído por la espectacularidad de algunos de los suelos que hemos rescatado. Es gracias a este interés que hemos generado que mucha de la gente que vive en la ciudad de Barcelona y alrededores quiere ser participe de nuestro gran inventario dándonos avisos e indicándonos los sitios donde hay obras en las que están tirando mosaico hidráulico. Nunca habríamos llegado a imaginar la implicación de la gente en nuestra labor, tanto seguidores, como los propios obreros, que en algunos casos juegan un papel muy importante.

M – ¿Alguna anécdota en vuestras búsquedas?

TH – Anécdotas hay muchas, y hay rescates que no se olvidan, como en el caso del rescate que realizamos en Paseo San Juan nº 4. En dicho rescate tuvimos la gran “suerte” de llegar en el momento preciso que empezaban una gran obra de remodelación integral del edificio. En este punto estuvimos rescatando diseños diferentes durante 3 meses, y pudimos llegar a recuperar alrededor de 50 diseños diferentes, algunos de ellos únicos.
Otra anécdota es un pequeño rescate realizado en una de las zonas más lujosas de barcelona, el “quadrat d’or”. Justamente en la confluencia de la avenida Diagonal-Paseo de Gracia, encontramos un pequeño contenedor de obra con un tipo de piezas que no acostumbramos a ver. Estas tenían un tamaño inferior a las habituales (15x15cm), y presentaban una marca que no habíamos visto hasta entonces. Después de quitarles el cemento que cubría las piezas, observamos la obra de arte que había bajo dos capas de suelo. Después de buscar información sobre el edificio, nos dimos cuenta que podrían proceder de la casa Comalat, una edificación de un estatus similar a las conocidas casa Batlló o casa Milá.

M – ¿Podéis hacernos un pequeño resumen de la historia de estos suelos en Barcelona?

TH – La primera fábrica de baldosa hidráulica emplazada en la ciudad de Barcelona fue Garreta, Rivet y Cia, la cual empezó en 1867 a realizar losas hidráulicas que imitaban mármoles y mosaicos con pastas coloreadas. Más adelante empezaron muchas fábricas a comprar trepas a una de las primeras fábricas documentada, Lachave (Francia). Fábricas como Butsems, Orsola o Escofet empiezan a surgir y a aplicar esta técnica. Curiosamente una de las exposiciones que dieron a ver la relevancia de esta técnica por primera vez fue la de Barcelona en 1888.

M – ¿Qué fábricas son las que destacaríais?

TH – En primer lugar como hemos nombrado anteriormente, la primera fábrica en aplicar esta técnica fue Garreta Rivet y Cia, el año 1867. A partir de ese año vamos encontrando otras fábricas que tendrán un renombre importante en Barcelona y Madrid, e incluso ultramar. Dentro de nuestra gran colección aparecen fábricas como Orsola Sola, Escofet, Vila, Vda e hijos de Juan Vila, Bulet Cervera y Cia, Butsems Fradera, Cabruja y Segui, Cahiz y Ribó entre otras. También queremos destacar otras fábricas de las cuales por ahora no se conoce nada de documentación sobre ellas, estas serian, J. Roig, Llop, Antonio Armengol.

M – ¿En qué se diferenciaban entre sí las fábricas de suelos hidráulicos?

TH – Después de tener entre las manos ejemplares de diferentes fábricas, hemos observado algunas diferencias y calidades. Podemos destacar las fábricas Orsola Sola, Escofet y Butsems como unas de las fábricas que realizaban unas piezas de un grueso más notable, lo que suponía una mayor durabilidad y resistencia. En otros casos vemos que los ejemplares de otras fábricas presentan un deterioro notable frente a las antes nombradas.

M – ¿Creéis que al haber una tendencia con estos suelos, la gente está más concienciada y los respetan a la hora de hacer reformas? Supongo que habrá suelos protegidos…

TH – Desafortunadamente, la situación es más grave de lo que parece; Barcelona, durante la última década ha sido foco de multitud de inversores extranjeros, los cuales muestran una tendencia a no ver rentable la preservación de este patrimonio.

Durante los últimos 40 años muchos de los pisos parecen haber sufrido pequeñas reformas (reestructuraciones, cambios estructurales,…) los cuales, en muchos casos, han afectado a estos suelos hidráulicos de Barcelona dejándolos ocultos bajos nuevos suelos más contemporáneos.

Actualmente, muchos de los últimos rescates hemos visto que nos aparecen piezas de suelos ocultas bajo varias capas de suelos posteriores.

También se observa que la pequeña reforma, por parte, esta vez, de población local; respeta muchos de los suelos que poseen sus propiedades, dándole diversos usos; por ejemplo: para dar una esencia antigua a sus nuevas viviendas utilizándose de ornamentación en sus cocinas, baños, etcétera.

En relación a los suelos protegidos que nos comentabas, afortunadamente parece ser que hay edificios cuyo régimen de protección cultural/patrimonial, les impide realizar ninguna reforma sin un estudio previo. Estos son los que están bajo la protección del Registro de Bienes Culturales de Interés Nacional (BCIN); no es que se proteja el suelo, sino que, al protegerse el bien íntegro, el suelo se ve acogido por esta protección.

Otros edificios se encuentran bajo otro régimen de protección, el cual únicamente tiene en cuenta la fachada del mismo dejando desamparado todo el interior, pudiendo contener este suelos acorde con la fachada.

M – ¿Qué significa para vosotros, la labor que estáis haciendo?

TH – Para nosotros, esta labor en un inicio nos era un hobby más con el que pasar la tarde y los días, ya que no teníamos un objetivo definido. Poco a poco, al ver la gran cantidad de suelos que se tiran (muchos de ellos preciosos) nos dimos cuenta de que iba a perderse, probablemente para siempre, un patrimonio bastante importante.

Actualmente, desde hace un tiempo, estamos realizando una base de datos con la finalidad de catalogar los modelos que tenemos. Todos los modelos están recogidos con sus fábricas, año (el cual lo obtenemos, mayoritariamente, a partir de la fecha del edificio; salvo cuando podemos obtenerlo del catálogo de la fábrica), lugar de rescate.

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